“Me veo, te veo”

Formación teórico-experiencial en Educación Consciente

Proponemos la formación “Me veo, te veo” como un espacio de exploración y experimentación dónde compartir, reflexionar y aprender formas amorosas, responsables, conscientes y cuidadas de estar con las criaturas, seamos maestr@s, educadores, padres y madres o familiares.

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Para adentrarnos en cada uno de los temas, en este proceso de 9 meses trabajaremos a partir de propuestas vivenciales y dinámicas grupales. En ellas haremos triple trabajo, exploraremos de un lado nuestra vivencia interna al respeto, por otro lado la manera actual en que yo acompaño a las criaturas en ese aspecto concreto y finalmente las posibles nuevas formas de acompañamiento infantil que encontramos. Nos apoyaremos también en la teoría por lo que en cada módulo habrá también una parte de introducción temática teórica.

Todo ello con el propósito de poner la teoría al servicio de la experiencia propia, o dicho de otra forma, la cabeza al servicio del corazón.

1. Los ritmos individuales en las relaciones personales

El tipo de vínculo que establecemos con nuestra madre modula en gran parte la forma en que vamos a vincularnos a lo largo de nuestras vidas y por lo tanto delimita un escenario a nivel relacional.

En este módulo descubriremos de qué manera nos vinculamos, conociendo los distintos tipos de vínculos y las connotaciones  que eso tiene en nuestras vida.

Es cierto también que más allá del tipo de vínculo que establezcamos habitualmente, tod@s tenemos un ritmo de vinculación. En el acompañamiento infantil es importante tener en cuanta cual es el ritmo de la persona que tenemos delante para poder respetarlo y así facilitar nuestra vinculación con ella.

2 y 3. Etapa evolutiva de 0 a 3 años y de 3 a 7 años

Inevitablemente entre los 0 y los 7 años construimos nuestro carácter como forma de construir nuestra realidad así como por primera vez nuestra individualidad. El carácter, si bien es necesario e inevitable (como decíamos) nos limita. Puesto que desde el carácter vemos el mundo y nos comportamos en relación a él siguiendo unos patrones fijos que hemos construido a partir de nuestras interacciones con este.

Así, además de conocer estos distintos caracteres, veremos qué aspectos tener en cuenta para brindar un acompañamiento que facilite a las criaturas ampliar su mirada hacia el mundo más allá de los posibles bloqueos adquiridos en el proceso de construir su identidad (carácter).

En esta ocasión, también atenderemos las distintas necesidades infantiles en cada una de las etapas de desarrollo a nivel emocional, psíquico y afectivo. Visitando cada uno de esos momentos ganaremos comprensión sobre la vivencia infantil.

4. Creencias limitantes e introyectos

A lo largo de nuestro crecimiento (sobretodo entre los 0 y los 7 años) hemos ido absorbiendo mensajes que nos han ayudado a estructurar nuestro carácter y el mundo que nos rodea.

A menudo aquellos provenientes de las personas más próximas seguimos recordándolos y sin darnos cuenta condicionan nuestras vidas, puesto que nunca nos hemos puesto a revisarlos y/o a hacer un proceso de selección de cuáles de estos mensajes hoy en día son válidos para mí y en qué medida.

Así pues en el trato diario con l@s niñ@s aparecen como automáticos aún y no gustarnos o no compartirlos.

Poner conciencia sobre su existencia, localizarlos, ver con detalle de qué impacto han tenido y tienen sobre mi vida, nos ayudará a encontrar maneras de acompañar a nuestras criaturas poniendo atención a los mensajes que traspasamos.

5. Presencia y actitud

La meditación y el ejercicio del contínnum atencional facilitan el estado de presencia. La meditación nos propone una actitud de vacuidad, de no juicio, de ecuanimidad, de totalidad (no preferir, no rechazar)… Y el contínnum atencional nos propone el ejercicio de la atención plena.  El estado de presencia tiene que ver con la capacidad que tenemos de estar en conciencia plena en el aquí ahora, este es el estado natural de  l@s niñ@s.

Pero como lo hacemos cuando se trata de estar en este estado frente a mi hij@ en plena explosión de rabia por ejemplo, o frente a 25 niñ@s?

Así pues, trabajaremos para conocer el camino propio que me permite conectar con este estado así como para poner conciencia sobre qué me facilita mantenerlo cuando estoy acompañando otras personas y qué me lo dificulta.

6. Emociones

Las emociones son inherentes al ser humano, forman parte de nosotr@s y desempeñan cada una de ellas una importante función.

A veces por la educación que hemos recibido, otras debido a los valores de la sociedad en que vivimos hay emociones que son validadas y otras que son rechazadas. Así pues cada un@ crece con unos patrones emocionales, permitiéndose o prohibiéndose ciertas emociones. El efecto que esto tiene sobre nosotr@s es que quedamos mermados de nuestras capacidades, como si de toda la paleta de colores nos quedáramos sólo con el blanco y el negro o el rojo y azul. Enseguida podemos pensar que los dibujos que resultarán serán más limitados que si usamos toda la gamma de colores.

En este módulo descubriremos cuál es nuestro patrón emocional, las funciones adaptativas y desadaptativas  de cada una de las 4 emociones básicas, así como propuestas de acompañamiento emocional infantil.

7. Límites y conflictos

La educación que a menudo hemos recibido nos ha hecho entender que el conflicto es  algo a evitar, quién no recuerda una regañina por haber tenido un conflicto con alguien? O frases como: no os peleéis, tenéis que ser buen@s amig@s… Excluyendo así el conflicto de la relación interpersonal.

Por otro lado, también a menudo nos han puesto el límite más como una negación a nosotr@s mism@s que a aquello que estábamos haciendo, con lo que la vivencia que tenemos del límite no suele ser muy agradable.

Sabemos, porqué así lo hemos experimentado, tanto a nivel personal (ya de adultas) como a nivel de acompañamiento infantil que los límites pueden ser una experiencia liberadora, una experiencia de amor que nos proporciona contención. Y que los conflictos pueden ofrecenos una oportunidad de crecimiento y de acercamiento con el otr@.

Cuál es nuestra vivencia? Cuál queremos ofrecer?

8. El duelo en l@s niñ@s

La sociedad occidental excluye la muerte como parte del ciclo de la vida, esto es, excluye el cierre como parte de cualquier ciclo. Incluso el hecho de despedirse a veces resulta difícil, no nos tomamos el tiempo que precisaríamos para decir aquellas cosas que siento  aquella persona que quizá no veré en tiempo.

De la misma manera obviamos otros duelos que vivimos que no son la muerte de alguien pero si el cambio de algo por ejemplo, cambiar de empleo, de casa…

L@s niñ@s viven múltiples duelos cada día, decir adiós a mamá o a papá cuando van a la escuela, dejar de jugar con un muñeco para hacer otra cosa, despedirse de la tía que ha venido a verlos… Entre otros más grandes como puede ser el cambio de escuela, la mudanza propia o de una amistad, la muerte de un/a abuel@, la separación de l@s padres.

Nuestra propuesta es incluir el duelo en nuestra vida, para facilitarnos el acompañamiento de los duelos infantiles, así como ver las consecuencias que generan según qué pérdidas en según qué edades y ver cómo podemos ayudar a realizar estos procesos de duelo

9. Cierre

Pasaremos el fin de semana junt@s en formato residencial. Allí compartiremos nuestros trabajos finales, mostraremos en maneras creativas qué ha significado para nosotr@s este espacio formativo y celebraremos el proceso vivido a lo largo de estos 9 meses, dando espacio al júbilo de terminar y al duelo de despedirnos.

(texto escrito por Tania Rojo y extraido del Blog de la Formación en Educación Consciente “Me Veo, Te Veo” https://educacionconscientedotblog.wordpress.com/)